EL OMBÚ

SÓLO PARA NOSTÁLGICOS: UN ÁRBOL NOS INUNDA DE RECUERDO

Sólo para nostálgicos: un árbol nos inunda de recuerdo.

La memoria juega un rol preponderante en la vida de los seres humanos, y los nostálgicos reconocemos que para vivir debemos recordar, pues sin memoria no existimos.

Si observamos el árbol de la imagen, sólo con verlo podemos decir que es hermoso y se nota la cantidad de años que tiene este ombú de la provincia de Buenos Aires.

Sin embargo, si uno supiera que, a través de los siglos, generaciones de niños jugaron en sus ramas inferiores, cientos de enamorados hirieron su corteza dibujando los más felices corazones que se pudiera imaginar, que miles de pájaros se posaron en sus frondosas ramas, la historia de este ombú cobraría un sentido más profundo.

Ubicado en las inmediaciones de un pueblito pintoresco de la provincia de Buenos Aires, en la República Argentina, llamado Los Cardales, hoy se ha dado a conocer al mundo. Este árbol existe. A través de los siglos conoció los avatares de la historia humana y de todo lo que lo rodeaba.

Sin hablar, sin moverse siquiera, está contando su propia historia reflejada en su añoso tronco golpeado por los más variados climas. Hay millones de árboles más o menos vistosos que este, sin embargo el ojo melancólico del poeta eligió el añoso ombú de Los Cardales para cifrar unos versos, humildes, como el ombú mismo… Se los dejo para que los gusten mis hermanos melancólicos y nostálgicos de todo el mundo.

Nadie sabe quién lo plantó,
Ni qué mano lo ha regado.
El viento enamorado
Unas coplas le cantó
Y las caricias de Dios
Por los años lo han cuidado.
Yo pienso y lo declaro
Al verlo con tanta salud
Quiero vivir como el ombú
Solito en medio del campo.